Juan Pablo Fuentes, diseñador industrial Apostando por el diseño nacional

{fuente: Tell Magazine}

Por Carolina Landsberger B. / Fotografías Sonja San Martín

“Mi nombre es Juan Pablo Fuentes, tengo treinta y un años, soy de la zona, nací en Concepción, después me fui a Chillán y pasé la etapa escolar allí. Estuve un año en la Universidad del Bío Bío, estudiando diseño gráfico y en una mezcla de escapar de profesores obsoletos y acobardamiento porque creía que en Santiago habría mejor calidad de vida y más oportunidades, me fui”. Así parte la conversación con este reconocido profesional, a quien tuvimos la oportunidad de conocer durante su participación en un workshop con los estudiantes de diseño de la Universidad del Desarrollo.

Simpatiquísimo, excelente narrador de su propia historia y con una rapidez para hablar que impresiona, nos mantuvo cautivas durante el tiempo que duró su entrevista. Tan convencidas nos dejó (a mí y la fotógrafa que me acompañaba) que terminamos las dos pidiéndole consejos de decoración para nuestras casas y con una convicción absoluta de que su palabra es ley en el tema.

Juan Pablo partió a Santiago a estudiar diseño industrial en una universidad privada, sin el dinero suficiente para su mantención, ni para pagar la costosa carrera. Pero nada de eso lo desanimó, buscó trabajo en una tienda de juguetes y ahí comenzó su historia…

¿Cómo fue tu experiencia laboral durante la época universitaria?
Yo por mí no hubiese trabajado, me hubiera quedado en mi casa como un estudiante normal, estudiando y descansando. Pero soy de familia clase media-baja, y de huevón se me ocurre estudiar en una universidad privada, que es un mundo muy distinto del que yo venía; de la Universidad del Bío Bío, becado, pagando veinte lucas al mes, pasar a una privada que costaba doscientas en esa época y en Santiago, donde no tenía con quién vivir, ni con qué… fue una estupidez. Entonces, me tuve que poner a trabajar, no como opción sino por necesidad.

Sin embargo, ahí comenzó todo…
Sí, comencé trabajando en Rochette, en el mall del centro, y aunque no parezca, nunca me ha gustado el trato con las personas. Aunque ahora me gusta más… Los primeros días fueron macabros: no me gustaba el ambiente, el nivel de gente y se me ocurrió preguntarle a la jefa de local “¿Puedo hacer café, vitrinas, limpiar o traer productos mejor?”. Le dije que había estudiado un año diseño gráfico, y que a lo mejor le servía. Empecé a ordenar las vitrinas, saqué la mitad de los juguetes que había, todos amontonados, y abrí algunas cajas con mucho cuidado. A los dos días llegó “don Marcelo” (el dueño de las tiendas) y cuando vio la vitrina pelada, con los juguetes abiertos, se espantó y dijo: “¡quién hizo esto!”, y se puso a alegar. Entonces salió la jefa del local y dijo: “¡El joven del fondo, él fue!”, y como no me dijo nada, yo salí y le dije: “Señor Marcelo, un gusto conocerlo. Le cuento que las nuevas tendencias son menos diezmadas. Si usted me pasara tres mil pesos, yo le pongo papel de colores rosados, amarillo…”. Me miró y no me dijo nada. “Don Marcelo, yo las cajas las abrí con cuchillo cartonero, yo tengo oficio, después se pega no se va a dar cuenta”. “Más te vale, porque si no te vamos a descontar los juguetes”.

¿Y qué pasó?
Esto fue un jueves. El sábado en la mañana llaman por teléfono a la tienda y dicen: “¿Ahí está el chico de Chillán?”. “Sí”. “Te llaman”.Yo dije: “Me despidieron, soné”. Y el subgerente me dice: “Oye, Juan Pablo, me acaban de contar que hiciste algo interesante en el mall del centro. ¿Puedes ir a Plaza Oeste a hacer lo mismo? Y comencé a hacer las vitrinas en todas las tiendas de la cadena…

EL PRIMER GOLPE DE ÉXITO

Luego de un tiempo dedicado al oficio, el subgerente de la tienda le ofreció participar en un concurso de vitrinas a nivel nacional, claro que sin el financiamiento que tenían sus ‘competidores’ de aquel entonces, la mayoría grandes tiendas… pero se la jugó y ganó el concurso.

¿En qué consistía el premio?
Me fui a Estados Unidos a un workshop en la Disney, con un una semana gratis en Disneyworld para dos personas.

¿Cuáles fueron las consecuencias para ti de este triunfo?
Me ofrecieron pega los organizadores del concurso, con un sueldo que triplicaba lo que ganaba yo en esa época. Pero no me quise ir, porque tenía otra idea, que se la planteé a don Marcelo: hacer vitrinas, trabajar medio tiempo y que las empresas proveedoras me pagaran el trabajo. Fue tan bueno el resultado, que terminé ganando setecientas lucas por vitrina, contratando gente y, en tercer año de universidad, ya tenía empleados y una oficina…

EL SUEÑO DEL NEGOCIO PROPIO

¿Todo ha sido éxito en tu carrera?
No, yo era muy soberbio; como estaba trabajando ya desde primer año, dije: “yo no voy a hacer práctica nunca, no voy a trabajar para nadie”, cosa que hoy creo que fue el gran error de mi vida. Pero como tenía un poquito de dinero y trabajaba con un grupo de gente muy creativa, hicimos una tienda chiquitita en Santiago, después empezamos a comercializar productos de diseño.

¿Cómo nace Cómodo?
Como tuvimos varios problemas con la tienda anterior, empezamos con este proyecto que es Cómodo, que también lo quiero destacar. Generalmente la idea que tiene la gente es una tienda, muy top. Pero esa es la maqueta, es la cáscara. Lo importante es el fondo, que es un proyecto que quiere respetar a los diseñadores chilenos, que les sirve de vitrina, que se paga como corresponde, y cuando corresponde. Que se valore el diseño nacional.

LA EVOLUCIÓN DEL DISEÑO EN CHILE

¿Cuándo crees que empezó a reconocerse más el trabajo del diseñador chileno?
Pienso que recién desde hace unos diez años. Lo importante es que somos una nueva generación en la hay gente que estamos orgullosos de hacer mesas y lámparas, y nos da lo mismo que la gente crea que somos unos tontos huecos. Finalmente, para poder comer, tenemos que fabricar cosas que podamos producir y, por supuesto, vender.

¿Y cómo está el diseño chileno en comparación con el diseño del resto del mundo?
Es que ahí hay que tomar dos puntos. Si es por creatividad, no valemos nada. Si hablamos por empuje y emprendimiento, somos geniales. Ahora, no podemos pedirle tanto a una generación que lleva tan pocos años. Dennos cinco minutos más, para demostrar que lo que estamos produciendo ahora son los nuevos canales del diseño creativo. Mejores precios, cóbrennos un poquito de innovación, cóbrennos profesionalismo, cóbrennos un discurso claro. Pero la creatividad pura, es la generación que viene.

¿Hacia dónde va el diseño global?
Va al diseño emocional, a diferenciarse y poder adquirir belleza para vivir.

LO IN Y LO OUT

A pesar de que le carga que le pregunten que está in y qué está out, accedió, con la simpatía que caracterizó toda la entrevista, a darnos algunos consejos de decoración en espacios interiores. “Ya pasaron los noventa con las casas-hoteles, todas minimalistas, casi nada se tocaba, todo blanco. Las casas hoy tienen vida, tienen cosas antiguas, nuevas, hechas por tus hijos, por tus tíos. Una mezcla de todo. La gente necesita puertas, necesita privacidad…los lofts no sirven. Lo que se va hoy en día son todas las cosas rimbombantes, los cuadros de los tíos antiguos ese tipo de cosas. Esto va a sonar como en las películas, pero el diseño hoy en día está orientado a la organización, la calidad de vida y estar con la gente que uno quiere, cómodo y a sentirse a gusto en su casa”.

¿Cuál es la clave para lograr una buena decoración?
Nosotros siempre decimos que tiene que ver con porcentaje: treinta por ciento de cosas de buena calidad, que casi siempre son heredadas, porque hoy no se fabrican de gran calidad; treinta por ciento de cosas de multitienda, porque no tenemos bolsillo para poder pagar diseño. Recomiendo a la gente, sobre todo a los que están sobre los treinta, que empiecen a invertir en diseñadores, artistas jóvenes y piezas que te hagan sentir especial. Hoy en día tú tienes que reírte, ahí tienes un treinta por ciento de diseño emocional, yo creo que para allá va la cosa.

Te queda un diez por ciento que espero que en Chile empiece a cambiar el concepto, que más bien no existe, que es la pieza única. Que la gente compre cosas para su casa realmente como si fueran una obra de arte, aunque sea una cerámica de Quinchamalí… pero la pones en un lugar importante, como si fuese un jarrón Ming.

¿Y detalles que puedan vestir un living?
Una buena lámpara de comedor. Si me preguntas de moda, una mesa barata con cuatro sillas distintas. Muebles universitarios. Sillas de madera, sillas plásticas, sillas de fierro, etruscas, cuatro sillas distintas. Una mesa sencilla, pero una lámpara grande, impactante, tipo versión antigua romana, eso es un punto que hoy en día la gente compra mucho: lámparas grandes, de comedor. Otro punto, ¿te acuerdas cuando uno compraba un sofá con dos más chicos, iguales? Eso está obsoleto. Lo que se lleva ahora es el sofá de dos cuerpos, tres cuerpos, del tipo que sea, la mesa de centro y dos sillas al frente, que no son sitiales, son sillas. Lo ecléctico está de moda. Y si el departamento es chico, yo recomiendo eliminar el comedor y utilizar una mesa de centro adaptable para comer.

Anuncios

Una respuesta a “Juan Pablo Fuentes, diseñador industrial Apostando por el diseño nacional

  1. lidia oriana araya ramos

    como te admiro por tus agallas es como escuchar la historia de mi hijo ,felipe estudio diseño de mobiliario en inacap ,nos costo la vida para que terminara es una carrera cara y yo sola con dos hijos estudiando el otro estidio ingeneria ,pero del que te hablo es felipe con mucho pero mucho esfuerzo se instalo con una tindita de juguetes de madera y fracasaron ,luego busco trabajo como diseñador y le ofrecieron 150 mil pesos y decidio irse a españa lleva tres años y medio chile tiene que creer en sus diseñadores hay que hacer conciencia que lo chileno es bueno te felicito de corazon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s